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Movimiento Spring Drive de Grand Seiko.  La combinación perfecta de la relojería mecánica y electrónica.

La tecnología Spring Drive es toda una innovación en el mundo de la relojería. Combina la maquinaria de un reloj mecánico, con un regulador electrónico que permite conseguir una precisión y fiabilidad nunca antes vistos. Un ejemplo, sería su Calibre 9RAS, que  tiene una precisión de ±10 segundos por mes.

El movimiento Spring Drive combina la alta torsión de un reloj mecánico con el sistema de control de circuitos integrados de alta precisión. En este caso, la electricidad de la parte electrónica llegaría a un oscilador, cuyas vibraciones precisas son detectadas por un circuito integrado. El control de precisión permite una tasa anual de ± con los modelos de cuarzo de Gran Seiko.

 

El prototipo de esta idea nace en 1977, cuando Yoshukazu Akahane, un joven ingeniero de relojes, decidió intentar lo aparentemente imposible, la creación de un reloj "eterno". Su objetivo era un reloj tradicional, accionado por un muelle, que tendría una precisión de un segundo al día, de la cual los relojes electrónicos de la compañía ya eran capaces. Después de 28 años y 600 prototipos, consigió su sueño y Spring Drive fue presentado al mundo. En 2007, y gracias al espíritu de la búsqueda implacable de la perfección de Akahane, nació el cronógrafo Grand Seiko Spring Drive.

 

Muelle mecánico

El Spring Drive es accionado por un muelle, al igual que los movimientos mecánicos. Esto permite que sea totalmente autónomo, sin necesidad de una pila.

 

 

Con el movimiento de la muñeca o dando cuerda con la corona, se consigue acumular energía que se irá soltando poco a poco mediante los engranajes. La clave del Spring Drive se encuentra en el mecanismo que permite controlar la velocidad a la cual el muelle se va desenrollando. Se puede apreciar de una forma muy visual, cuando observamos que la aguja no se muevo a saltos, ni con un tic tac rápido, si no que vemos como se va deslizando de forma silenciosa y constante.

Mientras que los movimientos de cuarzo se benefician de una alta precisión, su falta de torsión hace imposible mover las agujas más gruesas de un reloj. Por el contrario, los movimientos mecánicos disfrutan de una torsión más alta que permite que las agujas sean más grandes y puedan llegar hasta el borde de la esfera, pero no pueden igualar el nivel de precisión de sus homólogos de cuarzo.

 

Entre los reconocimientos mas recientes del Spring Drive, se encuentra el premio ganado el año pasado en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2019. El premio se lo llevaron en la categoría de deportes / diver’s , donde un un jurado formado por 30 expertos, eligieron entre los 6 finalistas, entre los cuales se encontraba el Seiko Prospex LX Line Driver.

 Geneve Premio

 

Un premio consecutivo, ya que el año anterior, el GPHG Sports Watch de 2018, se llevó el galardón el Seiko Professional Diver.